Entender porqué las enfermedades reumáticas duelen no es tan fácil de explicar, ya que no todo dolor es igual.
Partamos del hecho de que en las enfermedades reumáticas pueden coexistir distintos tipos de dolor, lo que explica porqué los síntomas cambian, porqué algunos tratamientos funcionan mejor que otros y porqué el acompañamiento médico es tan importante.
Conozcamos primero cada tipo de dolor en enfermedades reumáticas:
Dolor inflamatorio
Proviene de procesos de inflamación activa en las articulaciones, músculos o tejidos periarticulares.
Se caracteriza por:
- Dolor que empeora en la mañana o después del reposo
- Rigidez matutina prolongada
- Hinchazón, calor o enrojecimiento articular
- Mejora parcial con el movimiento
Es frecuente en enfermedades de origen inflamatorio o autoinmune:
- Artritis reumatoide
- Artritis psoriásica
- Espondiloartritis
- Lupus (con compromiso articular)
- Gota (en fases inflamatorias)
Este tipo de dolor no es normal ni debe ignorarse, ya que la inflamación persistente puede dañar las articulaciones con el tiempo.
Dolor mecánico
Se produce por sobrecarga, desgaste o alteraciones estructurales de las articulaciones, músculos o tendones.
No tiene un origen inflamatorio directo.
Se caracteriza por:
- Dolor que empeora con el uso o al final del día
- Mejora con el reposo
- Rigidez matutina breve (menos de 30 minutos)
- Ausencia de inflamación visible en la mayoría de los casos
Es común en:
El manejo de este dolor suele enfocarse en el movimiento adecuado, fortalecimiento, control del peso y tratamiento médico individualizado.
Dolor neuropático
Ocurre cuando existe una alteración o daño en los nervios que transmiten la señal del dolor.
Puede coexistir con enfermedades reumáticas o aparecer como parte de su evolución.
Se caracteriza por:
- Sensación de ardor o quemazón
- Hormigueo
- Descargas eléctricas
- Dolor punzante o persistente
- No siempre se relaciona con el movimiento
Puede aparecer en:
- Enfermedades autoinmunes con compromiso neurológico como algunos tipos de vasculitis sistémicas, síndrome de Sjögren o lupus eritematoso sistémico.
Este tipo de dolor no responde igual a los analgésicos comunes y requiere un abordaje específico.
¿Es posible tener más de un tipo de dolor en enfermedades reumáticas?
Sí, es posible tener más de un tipo de dolor. De hecho, es muy frecuente que una persona presente una combinación de dolor inflamatorio, mecánico y/o neuropático.
Por eso, el dolor no siempre se trata con una sola estrategia ni con el mismo tratamiento para todos.
Los reumatólogod somos especialistas en evaluar el origen del dolor, diferenciar sus causas y acompañar al paciente en el proceso de diagnóstico y tratamiento.
Identificando el tipo de dolor, como reumatólogo puedo:
- Ajustar medicamentos
- Evitar tratamientos innecesarios
- Mejorar la calidad de vida
Recuerda: ante dolor persistente, rigidez matutina o síntomas que cambian con el tiempo, la evaluación médica es fundamental para lograr un mejor control de la enfermedad y preservar la calidad de vida.